
La tierra se sacudió como animal furioso,temblaron los montes y el mar desató su enojo,los suelos se abrieron y lo construido fue destruido,y un pueblo cansado de sufrir vuelve a sufrir.Vimos sus rostros y oímos sus llantos,las imágenes estremecían y golpeaban,personas deambulando, cuerpos aplastados,destrucción y muerte, dolor y angustia,tras el terremoto cruel y devastador.
Pero Dios no estaba en el terremoto…
Pero Dios no estaba en el terremoto…
Alguien gritó su espanto, otras voces se unieron.alguien elevó una plegaria, otras siguieron,alguien cantó y muchos cantaron,alguien levantó un escombroy otros más comenzaron a levantar las piedras,alguien abrazó a un heridoy otros más los cargaron en brazos,alguien tendió su manoy miles de manos se unieron.
...Y Dios estaba entre ellos.(Gerardo Oberman)
Me he detenido a observar un poco la crisis que viven nuestros hermanos haitiano. Lastimosamente, la vida de este pueblo ha sido de sufrimiento y explotación; humillación y abandono... como muchos otros países viven de la misma manera por el egoísmo y la soberbia de nuestros gobernantes y métodos ¨democráticos¨ de política y economía mundial.
Anteriormente hablé de la bondad de las personas; y se siente en un pueblo que lo necesita. Realmente debe haber un cambio de actitud por parte de las personas que gobiernan nuestros países y además aquellos que llegan a tener una influencia mayor (imperialistas, dictadores, caudillos, etc.) responsabilizarse de mayor manera ante estas injusticias a los países mas empobrecidos.
Ojalá el premio nobel de la paz (con minúsculas) demuestre para que se le otorgó el premio, el cual considero, no fue bien elegido...
"El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es de ser capaces de soportar el odio." (Séneca)






